“Hablando se entiende la gente”. Un buen lema para Pay Recall, y es totalmente cierto. Sin embargo, en ocasiones, y especialmente cuando de obligaciones se trata, los seres humanos solemos perder ese rasgo civilizado que nos debería caracterizar siempre, y es necesario recurrir a métodos de disuasión más contundentes, como es el caso de una reclamacion judicial. ¿Quiere saber más al respecto?

En Pay Recall somos conscientes que su principal interés como acreedor es lograr una recuperación de deuda rápida, eficaz y económica. Es por este motivo, que sostenemos como primera opción, el acercamiento amistoso y la resolución extrajudicial del reclamo de pago.

Para lograr dicho objetivo procedemos, posterior a la recepción y estudio del expediente de la deuda, a la localización del deudor y a la emisión de una carta de reclamación, escrita siempre en tono respetuoso y cordial, pero firme.

También hacemos uso de un avanzado sistema de gestión telefónica, apoyada por una impecable gestión presencial, asegurándonos así, de agotar todas las vías disponibles para lograr la recuperación de deuda, apelando a la buena voluntad del deudor.

Pese al esfuerzo y voluntad empleados en lograr acuerdos por la vía amistosa, en algunos casos (afortunadamente pocos), resulta necesario estudiar la viabilidad de iniciar formalmente a una reclamacion judicial, y en caso de ser positivo, proceder a remitir un requerimiento al deudor, en el cual quede constancia del impago y se notifique la voluntad de emprender acciones legales al respecto.

Si bien es cierto, la mayoría de las veces este tipo de procesos resultan largos y costosos para el acreedor, a través de una correcta gestión y canalización de los mismos se pueden lograr buenos resultados sin incurrir en gastos excesivos.

En una primera instancia, para facilitar el proceso, y prescindir de abogados y procuradores (y sus honorarios), puede optarse por iniciar un juicio cambiario, en el caso de impagos derivados de pagarés, cheques y pagarés, o un juicio monitorio en caso contrario. Procesos en los cuales el demandado puede asumir tres actitudes: pagar, no comparecer u oponerse. En el primer caso, el proceso termina. En el segundo y el tercero, desembocará en un juicio verbal o incluso un juicio ordinario, los cuales conllevan monetarios y de tiempo a considerar.

Le invitamos a confiar en el equipo de Pay Recall, y así pueda obtener todo el asesoramiento necesario para la gestión de su cartera de deudores, minimizando de esta manera sus riesgos operativos.