El mercado de recuperación de deuda se ha convertido en terreno fértil para inversionistas que conocen el potencial de los NPL o créditos vencidos. Por eso en Pay Recall contamos con diversas posibilidades que ponemos a tu disposición para que obtengas la intermediación adecuada al negociar.

La ventaja de los servicios Pay Recall

Como especialistas en recuperación de deuda, nuestra labor en este campo nos ha provisto de una experiencia invaluable que aplicamos en la gestión de activos. Ya sea que estés interesado en adquirir bienes con garantía o sin ella, lo más aconsejable es que dispongas de un equipo de profesionales capacitados para asesorarte.

Dentro de nuestra amplia gama de servicios, hacemos un énfasis especial en diseñar portafolios NPL personalizados y en función de tus objetivos. Es de nuestro interés que las personas que requieren de recomendaciones expertas, tengan a su disposición una valoración adecuada de las carteras disponibles y cómo lograr una compra exitosa.

Hay que entender que las operaciones con non-perfoming loans (NPL), que representan carteras vencidas, requieren de una gestión jurídica diligente y muy eficiente. Esto es importante porque lo que se busca es minimizar el tiempo de adjudicación del inmueble o bien, para así obtener una tasa de retorno interna mucho mayor.

En este sentido, nuestros servicios están enfocados en darte acceso a una extensa base de datos de inversores nacionales e internacionales. Con este recurso y la ayuda de un personal altamente capacitado, puedes evaluar con detalle las mejores oportunidades de negocios o inversión que se ajusten a tus exigencias.

Conceptos básicos sobre NPL

Acostumbrados a lidiar con los trámites asociados a la recuperación de deuda, en Pay Recall siempre estamos en contacto con acreedores y bancos que poseen activos disponibles. Sin embargo, estas operaciones requieren cierto esclarecimiento.

Las carteras vencidas deben cumplir ciertos requisitos para ser consideradas como tales. En primera instancia, el deudor tiene un retraso de 3 meses o más con relación al pago principal y de intereses.

Otro caso en la que puedes acceder a este tipo de inversión, también incluye un impago. Esta vez, los intereses de 90 días sobre el bien han sido capitalizados, refinanciados o postergados entre la entidad y el deudor.

Por último, se puede dar el caso de que haya un retraso menor a 3 meses en el abono de intereses, pero existe la posibilidad de que la deuda sea pagada.